miércoles, 12 de marzo de 2008

¡ATRÉVETE A VIVIR!
FILÓSOFO DE LA CULTURA Salvador MURILLO LARA



La vida es la riqueza más grande y más hermosa que tenemos los hombres y las mujeres, se nos dio de una manera completamente gratuita sin que ninguno de nosotros la hubiera pedido. Ella es lo más preciado que poseemos y su existencia es tan corta, tan efímera, como es la vida de una rosa.
Todas las riquezas materiales reunidas resultan ser una miseria ante la riqueza enorme e inagotable que tiene la vida humana, porque ella es una explosión de creatividad, de inmensidad de formas inimaginables y de un cúmulo eterno de placeres, satisfacciones y felicidades. Unos cuantos minutos de alegrías intensas bastan para borrar los dolores, los pesares y los tropiezos que nos hemos encontrado en nuestro recorrer de la vida…
El torrente caudaloso de la vida con sus riquezas enormes se encuentra en nuestras manos desde el momento en que tomamos conciencia de nuestra existencia y que con nuestra voluntad podemos mover el navío de nuestros destinos.
Muchos hombres y mujeres se han empeñado afanosamente, durante los pocos años de sus vidas, a acumular bienes materiales, saberes o creencias falsas, olvidándose de la riqueza que tienen en sí mismos; y, cuando en ciertos momentos, se han puesto a reflexionar acerca de sus historias personales, se han dado cuenta, con una gran tristeza, que sus vidas se les han ido escurriendo de sus manos.
Los bienes materiales, expresados a través del dinero, son ciertamente medios muy apreciados por todos nosotros; sin embargo, son sólo medios y no fines en sí mismos. Cuando las personas se proponen como finalidad principal en sus existencias, únicamente la obtención y la acumulación de los bienes materiales, pierden por completo sus vidas y se extravían a sí mismas, quedando, de esta forma encadenados a la esclavitud de las cosas materiales. Sus egos se encierran de una manera completamente hermética en orgullos insanos, en pretensiones falsas, y en el olvido de sus semejantes.
Las riquezas materiales no son malas o negativas por sí mismas, ya que son medios para la existencia de la vida humana, pero pueden ocasionar una tragedia en los corazones de los hombres y de las mujeres, cuando éstos han tergiversado en sus existencias el sentido auténtico de la vida, sustituyéndolo de una manera errónea por la acumulación simple de los bienes materiales y/o culturales.¡Ahí está la vida! La tuya y la de tus semejantes, ella es la gran riqueza que tú posees; es única, irrepetible, misteriosa, asombrosa, enorme, creativa, y llena de momentos grandes de felicidad: está en tu decisión, en tu voluntad, el que decidas vivirla plenamente en cada segundo que transcurre de tu existencia. Ahí tienes frente a ti, tu vida… ¡ATRÉVETE A VIVIRLA!

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