domingo, 6 de julio de 2008

¡ATREVÀMONOS A SER LIBRES!


¡ATREVÁMONOS A SER LIBRES!
Filósofo de la Cultura
Salvador MURILLO LARA

Email: sal.amur@hotmail.com
Blog. Desde Google, filosofiacultural

“El don de la Palabra no ha sido dado a todos… es sólo el privilegio de unos cuántos, aún cuando casi todos hablan… y la mayor parte de las personas escriben…”
La Palabra, ¡Bendita Palabra!, es el vehículo que posibilita la comunicación con nuestros semejantes, y, por tanto, la creación de lazos perennes entre los individuos que forman el género humano.
La Palabra es espíritu libertario que rompe todo tipo de cadenas, no permitiendo sujeción física, temporal, ideológica, social, política, religiosa, axiológica… Porque la Palabra ha nacido libre y su destino es la libertad.
Los que nacimos bajo el signo de la libertad no podemos, ni debemos vivir, en ningún caso sujetos a algún tipo de esclavitud: no somos hijos de nadie; los apellidos paternos y maternos los tenemos en calidad de préstamo social; sabemos que las casas que vivimos son sólo estancias temporales; sabemos que nuestros hermanos de carne y sangre, lo son sólo por cuestiones de genética y de sociedad, ya que nuestro espíritu es universal, y, por tanto, inaprehensible.
Los que nos atrevemos a ser libres no buscamos reconocimientos, popularidad, nombre, sociedad, poder, riquezas…. Los que nos atrevemos a ser libres actuamos por nuestra propia cuenta: con un criterio nuestro, definido, autónomo, cierto, que no es copia de ninguno, porque no esperamos nada de nadie, porque creemos en nosotros mismos, y, en la fragilidad humana de aquélllos que nos rodean ‘y sienten como nosotros.

La libertad no es sólo nuestra condición de existencia, en tanto que nacimos como hombres o mujeres y no como plantas o animales sujetos a la “naturaleza”. Somos seres humanos, y, por nuestra propia condición, somos seres libres; la libertad es nuestra “naturaleza”, que no podemos bajo ningún motivo renunciar a ella.

La libertad no es sólo nuestra condición “natural” de existir, sino también debe ser nuestra meta o ideal, ya que casi todas las sociedades que han existido, a través de la historia humana, unas en menor, otras en mayor grado, se han caracterizado por tener sistemas socio-políticos, que funcionan con esquemas opresivos y antilibertarios de la vida de los hombres y mujeres que viven en ellos.

En nuestros tiempos modernos, los sistemas socio-económicos capitalistas y comunistas son cosa ya de la historia, porque han mostrado que ambos pretenden la esclavitud de los hombres, cosa que trataré de explicar de una manera breve en este escrito.

Los sistemas comunistas han mostrado ser sólo una utopía, con un sentido supuesto de justicia social han forjado sistemas totalitarios, esclavizantes, en donde sólo importa la autoridad única de un Estado político de estructuras asfixiantes para las libertades de los individuos, reflexiónese sobre la extinta Unión Soviética, la desintegración del bloque europeo socialista, y de todas las dificultades políticas, económicas y sociales que vive la Cuba castrista así como todo el daño que hizo a México, con su modelo socialista el general Lázaro Cárdenas del Río: educación socialista, el fracaso del ejido, el problema del sindicalismo en México, etc.
Para desgracia de nuestros países latinoamericanos, que viven en condiciones de pobreza extrema, todavía abundan los líderes políticos, que retomando las banderas de un socialismo transnochado, desean mover a nuestras naciones a este tipo de regímenes socio-polítcos que han mostrado en la realidad ser un total fracaso no sólo en el aspecto económico y político, sino ante todo para el desarrollo de las personas que viven en las sociedades humanas. Pensemos, en nuestro México, la labor tan negativa que ha estado haciendo, ya durante muchos años, López Obrador, mostrándose como un “Mesías de los Pobres”, en donde su modo de ver las cosas, su visión socio-política, es para él y sus seguidores, la única verdad válida, que debe ser implantada en nuestro país. A pesar de toda su retórica político-ideológica, se esconden en estos grupos neo-socialistas y populistas, actitudes extremadamente marcadas de tintes autoritarios. Ciertamente la pobreza, la falta de oportunidades y las condiciones antilibertarias en las que viven muchos de nuestros hermanos mexicanos son situaciones que nos exigen cambios radicales en nuestra sociedad y transformaciones en el actuar de nuestras instituciones, pero, no por ello, debemos de justificar, sistemas que han mostrado en la realidad ser antilibertarios, opresivos, injustos y explotadores del hombre. Los sistemas comunistas expresaron su rechazo a los sistemas capitalistas, porque decían que éstos últimos eran sistemas de explotación socio-económica del hombre por el hombre; pero, en la realidad, mostraron ser ellos también explotadores de los hombres bajo el dominio total y absoluto de una minoría privilegiada que se apoderaba de todo tipo de poder; piénsese, por ejemplo en un Fidel Castro y su grupo privilegiado.
Sin embargo, no por ello, debemos justificar al sistema capitalista, la finalidad permanente de lucro de unos cuantos individuos o grupos privilegiados, que viven en condiciones envidiables, sin importarle las condiciones sociales, económicas y políticas en las que vive la mayoría de la población.
El sistema capitalista, ha mostrado ser no sólo un sistema explotador de los hombres, a los que ve como meros objetos para lograr sus fines de acumulación y de lucro, sino también un explotador del mismo Planeta Tierra, que se encuentra en la actualidad deteriorado en su equilibrio ecológico, en gran medida, por ese afán de explotación de la Tierra, que tanto el sistema capitalista como comunista han hecho.


Aparentemente, el sistema capitalista otorga un gran cantidad de libertades a los hombres; sin embargo, en la actualidad, bajo el régimen consumista-hedonista, se están convirtiendo los hombres y las mujeres, en sujetos pasivos, consumistas, acríticos, irreflexivos, esclavos del presente; personas que ya no cuestionan, sólo viven el presente. Este capitalismo consumista-hedonista transforma a hombres y mujeres en “niños eternos”, que no tienen capacidad de raciocinio, que ya no cuestionan la sociedad en la que viven, porque cada vez están perdiendo sus facultades crítico-racionales; que lo único que les interesa es el juego, la diversión, el ser “felices”, ya que viven enajenados, en gran medida, por la labor sistemática y programada de los medios masivos de difusión ideológica. Este capitalismo consumista-hedonista transforma a los individuos en “lactantes eternos”, que todos los días “beben” de las ubres de la “madre sociedad” la “leche” que les da calor, cobijo y satisfacción: bebés que no pueden cuestionar, porque los medios de difusión les “dictan” lo que deben de hacer, lo que deben de pensar, cómo deben de actuar, y, cuando llega el momento de la noche, después de una larga jornada de trabajo, ya todos agotados, de una manera somnolienta e irreflexiva, todavía absorben, a través del medio televisivo, su último “alimentos”, a través de “noticias” o de “novelas”, los “valores” que deben de vivir, sin faltar la infinidad de “comerciales”, que inducen a consumir los productos que las industrias tienen para ellos.

Si realmente deseamos ser libres, debemos estar alertas a todas las expresiones socio-polítcas que se están dando en la actualidad
En ambas ideologías socio-políticas, capitalistas o socialistas existen tendencias autoritarias, que con tal de lograr sus fines de dominio y/o sujeción de todos los hombres, quieren imponer de una manera absoluta, en toda la sociedad sus criterios, y, por tanto, un determinado sistema socio-político. Esto lleva a crear, de una manera retrógrada sistemas socio-políticos autoritarios, de “izquierda” o de “derecha”, imposibilitando a los hombres y a las mujeres una vida verdaderamente libre.
Los totalitarismos, se dan tanto, en los regímenes derechistas como izquierdistas, y son una muestra clara de la imposición de unas minorías que someten al grosor de las poblaciones, pero también de la fragilidad, ceguera política, pobreza e ignorancia en que viven grandes sectores de nuestra sociedad, que se dejan arrastrar por las retóricas socio-políticas de unos cuántos individuos, que con gran dotes de la palabra, arrastran de una manera engañosa a las gentes.
Por tanto, los que aspiramos a regímenes socio-políticos basados en la libertad y en la dignidad de las personas humanas, debemos estar atentos y alertas de todo aquello que está sucediendo en nuestra sociedad, desarrollar más nuestra sensibilidad político-social, para poder detectar, los motivos inconscientes que se ocultan en todas las retóricas expresadas por los líderes sociales y políticos de nuestra sociedad.
Los que aspiramos a sociedades basadas en la libertad humana, -más allá de los regímenes capitalistas o neosocialistas- debemos estimular el desarrollo de nuestra imaginación creadora, para desarrollar una nueva teoría, que nos permita crear una sociedad distinta y regímenes socio-políticos, completamente nuevos, basados en la libertad y en el respeto irrestricto de la dignidad de las personas humanas.

Nuestra sociedad actual, requiere de hombres y de mujeres auténticamente libres, que desarrollen de una manera completa su pensamiento crítico-reflexivo, que no actúen de una manera dogmática y fanática, que estén abiertos a las distintas opciones, que vayan más allá de las ideologías capitalistas o socialistas, que privilegien la libertad y la dignidad de las personas humanas en todos sus proyectos, que no actúen de una manera autoritaria y represiva, que hagan una crítica constante no sólo a las políticas dominantes, -de izquierda o de derecha- sino a todo tipo de ideología, que sean propositivos para enunciar nuevos caminos a seguir. Son este tipo de hombres y de mujeres los que requiere nuestra sociedad.

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